Perderte con cinco años. Ser adoptado e irte a vivir al otro lado del mundo. Encontrar, veinticinco años después, a tu familia a través de internet.
Articles relacionats
Vista previa: UN LARGO CAMINO A CASA. PARA SABER QUIÉN ERES DEBES SABER DEE DÓNDE VIENES
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede obtener más información aquí o cambiar la configuració.